Las fajas ortopédicas en Barakaldo son dispositivos de soporte diseñados para brindar estabilidad a la columna, la zona lumbar o abdominal. Su uso se ha extendido en personas con dolores de espalda, tras intervenciones quirúrgicas o en quienes realizan actividades que implican esfuerzo físico. Sin embargo, alrededor de ellas circulan numerosos mitos que conviene aclarar para entender su verdadera función y evitar expectativas poco realistas.
Uno de los mitos más comunes es creer que las fajas ortopédicas en Barakaldo corrigen de forma definitiva problemas de postura o lesiones de espalda. En realidad, su función principal es dar soporte temporal, disminuir la sobrecarga y reducir molestias en determinadas situaciones. No sustituyen el tratamiento médico, la fisioterapia ni la práctica de ejercicios destinados a fortalecer la musculatura.
Otro mito frecuente que conocemos en Ortopedia Cruces es pensar que pueden usarse de manera continua sin riesgos. El uso prolongado, sin supervisión profesional, puede generar dependencia y debilidad muscular, ya que los músculos dejan de trabajar con la misma intensidad. Por eso, los especialistas suelen recomendar su utilización durante periodos concretos y combinada con un plan de ejercicios adaptado a cada persona.
También se suele afirmar que las fajas ortopédicas son útiles para cualquier tipo de dolor lumbar. La realidad es que su indicación depende de la causa del dolor, de la edad del paciente, de su estado físico y de la actividad que realiza. No todos los casos requieren el mismo modelo ni la misma intensidad de uso.
Entre las realidades que conviene destacar está su papel en la recuperación postquirúrgica. En estos casos, ayudan a limitar movimientos bruscos y a dar estabilidad durante el proceso de cicatrización. Asimismo, en trabajadores que cargan peso de manera puntual, pueden servir como apoyo adicional, siempre que no se confíe solo en ellas y se mantengan técnicas correctas de levantamiento.
